El trabajo de Kawase está muy preocupado por el espacio distorsionado entre la ficción y la no ficción que se ha producido dentro del estado de la sociedad japonesa moderna, acercándose a la "ficción con la mirada de un documentalista". Ella emplea este realismo documental para enfocarse en individuos de menor estatus cultural, desafiando las representaciones predominantes de mujeres dentro de la industria cinematográfica japonesa dominada por hombres. Este tema también está relacionado con sus propias reflexiones personales sobre temas contemporáneos en el clima actual de depresión económica, como la tasa de natalidad en declive, la alienación y el colapso de las estructuras familiares tradicionales.

Con frecuencia filma en exteriores con actores aficionados.

El estilo de Kawase también invoca las prácticas autobiográficas relacionadas con el estilo documental. Objetos familiares y personales, como fotografías de la infancia, y para explorar su historia e identidad familiar. Su trabajo refleja lo personal, lo íntimo y lo doméstico. Temas que suelen asociarse con prácticas feministas y Cine de mujeres.

Sin embargo, la propia Kawase no se clasifica como feminista debido a la tendencia del feminismo japonés a persistir en la identidad colectiva y ver los problemas de las mujeres a través de un lente ideológico estrecho. En cambio, ve el género como un reino creativo y fluido, más que como una fijación negativa. En una entrevista, Kawase explica:

Es extremadamente difícil para nosotros observar nuestra propia vida, ya que implica mirar los aspectos vergonzosos o indeseables de nosotros mismos. En cierto modo, ser mujer me hizo más fácil observar de cerca mi propio entorno. Las mujeres tienden a ser más intuitivas y dependen más de sus sentidos, o podría deberse a diferencias de estatus de género en Japón… Al no estar en la corriente principal o en el centro, puede hacer nuevos descubrimientos. En mi caso, crearé cosas a partir de las fuentes dentro de mí. Creo que en el fondo de lo personal hay algo universal. [Sento 1999: 47]

Las películas de Kawase carecen de compromiso político con el cambio social, pero sus obras, no obstante, desafían las convenciones cinematográficas. En cambio, elige concentrarse en sí misma a través de la autoexpresión y la autodeterminación. Sus sujetos son principalmente familiares y amigos, y con frecuencia describe las relaciones entre el cineasta y el sujeto, y es autorreflexiva de sus propios pensamientos y emociones en sus obras. A través de una mirada idiosincrásica, pinta una realidad social auténtica e íntima, fuertemente femenina en términos de estética y perspectiva.